miércoles, 24 de agosto de 2016

This is la Patagonia…Parte 1

Durante mi último viaje a Argentina en el 2011 el límite hacia el sur quedó en Esquel....pero de noche. Aletargado en un autobús, dirección Puerto Madryn y sin darme demasiada cuenta por donde andaba. Y el lugar más al sur que había esquiado fue Cerro Catedral en Bariloche del cual conocí bien poco.

Esta vez el plan iba a ser diferente. Nos íbamos a quedar haciendo campo base en Esquel bien acogidos y mimados por la familia Hughes y conociendo las montañas cercanas.

Siempre es gracioso llegar al aeropuerto de Barcelona cargados con esquís y vestidos para hacer el cambio de estación en unas pocas horas de vuelo así que una vez aparcamos el coche se nos dibujó una sonrisa de satisfacción por dos cosas: 1- estamos de vacaciones- 2- nos vamos a esquiar!!


Nos vamos a esquiarrrr!

El vuelo con Aerolíneas Argentinas fue bien hasta Ezeiza. Allí tomamos (voy a evitar utilizar la palabra ‘coger’ para no herir sensibilidades) el autobús hasta Aeroparque y una vez embarcamos todo de nuevo sin ningún problema y pasamos el arco de seguridad, cuando estamos a 10 minutos de embarcar la Policía de Seguridad Aeroportuaría (PSA) llama a Lorelei para revisar su maleta. El porqué? Pues porqué tenía la bombona de aire comprimido y el gatillo del ABS embalado según las directrices de ABS y la policía aeroportuaría se la pasó por el forro. Además le pusieron contra las cuerdas ya que si rellenaba una denuncia le hacían perder el vuelo y tomar el siguiente…un día más tarde!!...unos mafias estos del PSA…

Desembarcar en Argentina y....ñam!

Embarcando en aeroparque destino Bariloche

Despegando desde Buenos Aires

Llegando a Bariloche

Así que por fin llegamos a Bariloche y nos espera el resto de la expedición Torres-Hughes que vinieron a por nosotros desde Esquel! 4 horitas! Aquí al ladito!

Un paseíto por el pueblo y a comer. Hizo mucha gracia ver como nada había cambiado en estos 4 años en Argentina con excepción de una cosa: el peso estaba tan devaluado que había puesto la cesta de la compra carísima! Incluso para los que venimos con Euros.


El Club Andino tal cual estaba en el 2011

Saliendo de Bariloche rumbo al sur

...nuestros dos destinos. Primera parada Bolsón!

Parada de rigor en el Nahuel Huapi

Un Tero melancólico buscando presa

Gotcha!

Antiguo embarcadero

Seguimos rumbo a El Bolsón

De allí pusimos rumbo a….El Bolsón! Esa noche íbamos a visitar a nuestros amigos Adriana y Guille, propietarios de Cabañas Portal Norte, un idílico lugar en El Bolsón donde alquilar una casita de vacaciones por días, semanas, meses….rodeados de naturaleza y a veinte escasos kilómetros de la estación de esquí Cerro Perito Moreno.


On the road

Parada en medio de la nada


Rectas interminables

Entre mates y luchando con el cansancio del viaje cenamos y planificamos el día siguiente. Íbamos a estirar piernas por el Cerro para a mediodía comenzar a integrarnos totalmente en la cultura argentina: nos esperaba un cordero asado para comer junto a toda la familia de Guille. Esto no podía comenzar mejor!


Nuestro alojamiento en Cabañas Portal Norte
Un Ford T delante de la Cabaña de administración. Nos trataron como a Reyes! Gracias Adriana y Guille.

Al día siguiente nos levantamos a las 4 de la mañana…cosas del jetlag. Intentamos dormir hasta que suenan las 7 y ahí ya nos levantamos y desayunamos en la casita de administración ya con la estufa y la cocina de leña encendidos.

Luego tomamos el coche que nos había prestado nuestros tíos Olga y Carlos para estas vacaciones y rodando por un camino de tierra lleno de cantos rodados y algún que otro agujero llegamos hasta la base del Cerro Perito Moreno.

'Un Cerro para Todos...' Imposible no pensar en el Señor de los Anillos

Carretera de acceso a Cerro Perito Moreno
No había ni gota de nieve en su base. Tampoco demasiada gente. Si no hubiese sido por el telesilla biplaza y por las trazas heladas que todavía se conservaban a la sombra hubiésemos pensado que nos equivocábamos…pero no! Allí era. Con cierta timidez como quien no está haciendo algo bien nos pusimos las botas, tomamos los esquís y hacia arriba!

Telesilla de acceso a zona intermedia donde ya si nos podíamos calzar esquís. 

Caseta de venta de forfaits

Subiendo hacia la zona intermedia por un bosque de Lengas
Poco a poco comenzaría a cambiar el panorama. Hacía días que no nevaba pero a medida que subíamos con la silla se veía que había cantidad suficiente para una pequeña base que incluso permitía a un equipo francés de esquí alpino entrenar en su parte más alta. Llegamos a la zona intermedia y tomamos un T-bar que nos lleva a la parte superior de la estación. Las vistas son de hipo, el valle de El Bolsón, la inmensidad…un regalo.

Entrenar con estas vistas vale la pena

El top del TBar

Vistas hacia el valle
Una bajada y vemos que tampoco está para echar cohetes la pista..están justos. Así que cuando llegamos al top de nuevo nos calzamos las pieles y estiramos piernas por un plateau que a medida que subíamos desnivel nos descubría el verdadero secreto de esta estación y el porqué de su nombre: el Cerro Perito Moreno con 2261 msnm. Una preciosidad.

Subiendo por el plateau

Posando

Posando delante del Perito Moreno. Hoy no había tiempo pero lo dejamos para más adelante

Subiendo por el plateau

Subiendo con el Perito Moreno de fondo

Momentos que se detienen...
Pero para llegar a su base había que superar este plateau de 3 kms y hoy íbamos pillados de tiempo así que a medio camino giramos y regresamos con unas buenas vistas y una buena estirada de patas. Para ser el primer día estaba bien!


Camino del asado!

Efectos secundarios del jetlag

Asadito! 
Bajamos hasta las Cabañas Portal Norte y nos encontramos a nuestro amigo Guille en plena faena vestido de gaucho acabando el asado. Llegamos justo a tiempo y menos mal pues casi nos quedamos sin costilla! Gracias Adriana!

Acabada la comida tocaba recoger y poner rumbo al sur hacia Esquel. Salimos de día por la ruta 40 que recorre toda la Patagonia atravesando paisajes desérticos al margen de los Andes durante unas cuatro horas…..y yo encantado….

Road to Esquel!


Hay que cenar así que paramos en una pizzería/empanadería a comprar empanadas y llevarlas derecho a casa de la ‘Ñata’ (la abuela). Durante el reencuentro y charla se hizo tarde así que una vez fuimos a dormir ya sabíamos que el día comenzaría lento pero tampoco preocupaba demasiado.
 
Esquel


Tampoco levantó tan lento...sobre las 8.30 comprábamos facturas y desayunamos con toda la calma y nos fuimos Bani, Jordi, Lorelei y yo a La Hoya a sacar las pieles y dar una vuelta por la estación. La Hoya se sitúa a 12 kms de Esquel, remontando por un valle que me recuerda a Las Leñas…árido y con una roca arenosa que levanta centinelas y agujas muy estéticas. La estación va a caer toda a la base de la estación donde hay el Slalom Club, taquillas, un par de tiendas y un pequeño edificio de apartamentos.

Base de La Hoya

No hay mucha nieve pero tampoco hay tan poca como nos habían augurado. Si bien es cierto que la pista central estaba llena de piedritas, las zonas de depósito del viento estaban en muy buen estado. Aquí sopla el viento de Oeste así que las caras Este están cargadas y en buen estado.

Zona de Las Agujas

Subiendo. Esquel bajo el mar de nubes.

Mirando al Cañadón de las Agujas que es por donde bajaremos
Subimos por una pista azul en buen estado y poco a poco nos animamos hasta atacar la zona llamada como la ‘Avalancha’ por debajo. Y una vez en el lomo nos fuimos hasta una zona llamada el Cañadón de Las Agujas. Unas vistas impresionantes y un lugar especial. Bajamos por allí en una bajada de 540 metros de desnivel mantenido por una nieve bastante encrostada y en algún rincón con nieve más polvillo. Nada mal!

Remontando hacia la Avalancha

Lore bajando bajo la atenta mirada de Jordi

Jordi y Bani bajando con los miniesquís de rando

Marcando estilo

Lorelei luchando con la crosta

Más inclinación de lo que parece.

En el último tramo del descenso

Un poco más abajo

Todavía un poco más abajo

Abajo del todo y como no...cruzando ríos ;)

Contentos y felices nos fuimos a duchar y merendar en La Chacra a las afueras de Esquel. Entre caballos y llanuras de película recortadas por los majestuosos Andes que se levantaban a uno y otro lado de Esquel merendamos y de allí a cenar al centro de la ciudad con todos los primos en un local llamado ‘El Bodegón’ con música en directo y ambientación de lo más ‘Hard Rock Café’

Vistas desde la Chacra

Bonita foto de la familia Hughes hace una generación

Otra vista desde La Chacra

El tío Carlos y Ceci recogiendo al caballo

La mejor amazona del rancho 

El caballo sabe ante quien ha de pararse. Bonita foto

Doma o dressage? equitación o monta?


Un poco tarde a descansar pero las noches aquí son cortas y los días bien largos así que al día siguiente nos íbamos a hacer rando bien lejos de La Hoya, a un monte que nos había hablado Jordi varias veces: La Torta….aunque la sorpresa estaba por llegar….Sigue